Claro

Claro


El cielo está limpio hoy,
no ha venido nadie
a ensuciar el aire,
y las nubes tampoco
han osado presentarse.
Así, que, claro, claro,
quedó  muy claro,
tanto, que, mis ojos,
se han deslumbrado,
porque el sol
los ha cegado,
y de tanto mirarlo
mis pupilas
se han dañado…
Que me sirva esto
de lección,
debo actuar
con más precaución,
no mirar jamás al sol
cuando el cielo
esté tan claro,
no sea que
éste se enfade
y arda con su calor.

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